Salomeu :Educación Dominicana

domingo, junio 11, 2006

Universidades se caen por uso de laptops en clase

Por Cristina Silva, Boston Globe Staff el 10 de junio de 2006 Traducido por Valerio Lara

Cada vez más profesores del área de Boston, así como a nivel nacional, prohíben el uso de internet en clase, debido a su preocupación de que durante ella, cada vez más estudiantes se ocultan detras de la pantalla y se ponen a navegar en sus laptops.

El movimiento para la restricción del uso de las computadoras portátiles y del Internet provoca una disputa cada vez más intensa en el ámbito universitario estodounidense sobre: "Hasta qué punto las universidades deberían restringir el uso de la tecnología en la sala de clase".

Los profesores alegan que un estudiante le es imposible sacarle provecho a una conferencia, si éste se concentra en la verificación de un email.

En la Escuela de Derecho de Harvard, los profesores consideran el someter a votación las restriccciones sobre el uso de internet en clase.

La universidad de Bentley en Waltham instaló un software el año pasado que permite que los profesores bloqueen el acceso al Internet Wi-Fi durante el tiempo de la clase. La universidad de Babson en Wellesley tiene estos controles desde 1999, pero sólo respecto al internet de banda ancha. Ahora, los profesores intentan que establezca, además, el control sobre el internet por medio al acceso inalámbrico.

En Massachusetts, la mayor parte de las universidades no tienen políticas definidas al respecto, aunque en forma particular algunos profesores de Hardvard y Suffolk ven con mucha preocupación que desde hace dos años, el uso de laptop e internet en clase es una gran amenaza para el desarrollo normal de la docencia.

La profesora Carol Steiker, de la Escuela de Derecho de Harvard, prohibió por primera vez el uso de la laptop en clase en esta primavera. Según ella afirma: "Es tal la distracción, que la concentración en cada pantalla, no les permite siquiera mirase entre ellos mismos."

Steiker se decidió por la prohibición de las laptops en su clase, porque ahora tiene en el aula de 90 estudiantes , en vez de 20 y le es muy difícil supervisar cada una de las pantallas de las computadoras.

Recibió pocas quejas por la medida, dijoSteiker, y la discusión en clase es tan animada que esta considerando sugerir la prohibición de laptop a otros salones de clases.

En Bentley, la mitad de los profesores utilizan el software que permite inhabilitar el acceso del Internet en clase, dijo a Phillip G. Knutel, director de Tecnología Académica y profesor Información para Negocios en Bemtley.

Los administradores en principio instalaron en el año 2001 un programa que bloquea el uso de internet, a partir de las quejas de los profesores de que una buena parte de los estudiantes navegaban, realizaban compras en línea, buscaban tarifas y hasta actualizan sus lugares web durante la clase. Luego, también expandieron los controles a las redes inalámbricas, afirmó Knutel.

Hoy en día, cuando un profesor dice "cierren sus libros que vamos a tener un examen", lo único que sucede es que los estudiantes apagan sus laptops en vez de libros, pues estos se abren mucho menos en clase.

Los estudiantes, sin embargo, no están muy de acuerdo con las tentativas de ponerle restricciones al uso de internet en clase.

Guillermo Kilgannon, estudiante de término en Bentley, dijo que él utiliza su computadora portátil para hacer contornos detallados de las conferencias de su profesor. Él también admite que aveces chequea su E-mail y que prepara las tareas de otras clases.

"Cuando te aburres en clase, ya está fuera de ella", afirma Kilgannon, 21. ``Así pues, si mi laptop puede ayudarme a sentirme mejor, no se pierde nada"

En una encuesta reciente, auspiciada por el Consejo Estudiantil de la Escuela de Derecho de Harvard, sobre una muestra de 1.000 estudiantes, la tercera parte declaró que no apoya los controles sobre uso de laptop en clase. Alrededor de la cuarta parte dijo que asistiría menos a clase si hay tales restricciones.

Michael Sevi, 26, presidente del consejo y estudiante de leyes de tercer año, dijo que él utiliza su computadora portátil en clase para tomar notas organizadas. Una prohibición de la computadora portátil sería una medida demasiado extrema, dijo.

``La Gente en esta escuela, no son los cabritos de la High School que necesitan que se le recuerde qué es lo correcto y qué es incorrecto", dijo.

Muchos administradores y profesores consideran que el desarrollo constante de la tecnología dificulta el mantenimiento de restricciones sobre los laptops.

Steve Jones, un investigador en el proyecto Internet Pew and American Life y autor de un estudio sobre el uso del internet en los estudiantes universitarios, dijo que el incremento de los proveedores de servicio de internet inalámbrico, hace difícil que se pueda bloquear el acceso a este servicio, pues los estudiantes frecuentemente encontrarán accesos alternativos.

Jones dijo que sería más fácil si los profesores se unieran a la tecnología y que optaran por ayudar a que los estudiantes a que tengan mayor comprensión sobre el uso racional de la tecnología.

Los estudiantes no atenderán a un modo de enseñanza clásico , si tienen la tecnología cerca de ellos. Es preciso que las clases dipongan de buenas herramientas para presentarse basadas en platafromas tecnológicas, consideró Jones.

El Silva de Cristina csilva@globe.com.
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miércoles, junio 07, 2006

Inforrico, Infopobre e Infoteniente

Por Valerio Lara

Algún profesional desempleado y adicto a la WEB es un típico inforrico. No obstante, su angustia a veces supera a la de un joven chiripero desertor escolar.

El primero es un engendro oportunista del expansionismo TIC y el otro, una materia prima del clientelismo político urbano marginal.

El personaje TIC se aleja del título universitario colgado en la sala de su casa y se interna silencioso en un centro de internet.

Allí se embriaga con un coctel de chat, porno, email, vídeo juego o periodismo digital. Por eso, se me ocurre llamarle Infoteniente, pues la homología con el terrateniente es pasmosa.

Estoy seguro que Christian Huitemo hubiese incluido en su glosario el término Infoteniente, si conociese el contexto dominicano, millonario tanto en celulares prepagados como en fincas baldías.

El joven chiripero es un infopobre que vive su mejor momento. Ahora goza de seguridad barrial y es aspirante a un seudosueldo del erario público. Pasa su fin de semana muy diversificado entre novia, centro cervecero, bachata y radio. ¿Para qué querría éste un mundo virtual?

El grave problema es que tanto el infoteniente como el infopobre carecen de pensamiento crítico, de espíritu innovador y de praxis cognitiva. Aún más, no disponen de contexto favorable para el desarrollo de estas facultades.

Además, no articulan su bagaje intelectual con su sentido común, ni con el acervo que ofrecen los lenguajes de programación, ni Windows o Linux, ni Google o Wikipedia.

Ambos están “configurados” para el empleo o la emigración, más que para la gestión de una pyme exportadora, para la resolución de problemas y para el desarrollo de algún valor agregado.

El drama de la infotenencia de conocimiento es que no se regenera ni siquiera a si misma, si careciera de una excelencia educativa que la complemente.

Bajo estas condiciones, la nación dominicana sería incapaz del acumulamiento de capital intelectual que sirviera siquiera para solventar la propiedad intelectual extranjera, en un contexto TLC.

¿Cuántos inforricos o infotenientes serían usuarios intensivos de alta tecnología y a la vez, mendigos del capital intelectual suficiente para que tal consumo sea sostenible?

¿Constituyen la reducción de la brecha digital y el gobierno electrónico fines en si mismos? ¿Alguien conoce una estrategia para el desarrollo digital? ¿Hay conciencia de la serie de disyuntivas que surgirían durante la masificación digital?

Hace 10 años la producción suficiente de electricidad y la tenencia de vehículos privados constituyeron los más caros ideales de la sociedad dominicana. Esas metas ya fueron alcanzadas. Sin embargo, la ineficiencia del mercado eléctrico y los altos precios del barril de petróleo son fantasmas aún más peligrosos que los anteriores.

Así mismo, La inequidad digital podría reducirse al mínimo e instalarse el más moderno gobierno cibernético, pero eso per se no es suficiente para el desarrollo y el aseguramiento de un país competitivo.

Se requiere, además, una inversión intensiva para la excelencia en educación, el desarrollo y diversificación de tecnologías apropiadas, el saneamiento institucional, una reforma radical del sector energético, con énfasis en la electricidad, una economía capaz de la generación de suficientes empleos y un ambiente propicio para el ejercicio ciudadano.

Es menester que se planteen seriamente estos dilemas, ya no de la tal Era del conocimiento en si misma, sino de cómo ésta la asumiría cada uno de los infodominicanos.

Bachelet, Protesta Estudiantil en Chile

Bachelet supera con dificultades el desafío planteado por los estudiantes de secundaria
ALFRED REXACH - 07/06/2006Corresponsal La Vanguardia BUENOS AIRES

No se produjo el paro total que tanto se temía en el palacio de La Moneda, pero el Gobierno chileno que preside Michelle Bachelet ha salido seriamente escaldado del conflicto planteado por los estudiantes de secundaria. Un 69% de los ciudadanos preguntados por el Centro de Encuestas La Tercera considera que Bachelet ha quedado afectada negativamente. En su primera prueba de fuego desde que tomó posesión del cargo, cuando aún no se han cumplido los cien días de gobierno, Bachelet ha experimentado dolorosamente los errores de su Gabinete, incluidos los propios. Al principio, la presidenta se desentendió del conflicto considerando que era una protesta rutinaria, protagonizada por los pingüinos, jóvenes estudiantes de enseñanza media, uniformados con chaqueta azul y pantalón gris. En esta ocasión, sin embargo, el desafío era real y profundo. Las demandas juveniles gozaron del apoyo del 87 por ciento de la población, además de recibir el aliento de los universitarios y de algunos sectores laborales. En la noche del lunes pasado, el emblemático ruido de las cacerolas volvió a retumbar en los barrios de Santiago, cercanos a las universidades y los institutos. Sin embargo, los disturbios provocados en el centro de la capital chilena, la tarde del mismo lunes, protagonizados por varios cientos de jóvenes encapuchados, entre los que no faltaban los infiltrados dispuestos para avivar las llamas del conflicto, han abierto una brecha entre los educandos, que ayer se planteaban seriamente, aunque divididos, la conveniencia de mantener sus encierros en los institutos y liceos de todo el país. Bachelet sostiene que "el paro ya no es necesario", porque su Gobierno ha satisfecho las demandas planteadas. Sin embargo, el plan de urgencia orquestado con la colaboración del ministro de Hacienda, Andrés Velasco, está valorado en unos 200 millones de dólares y las exigencias estudiantiles, en especial la gratuidad total en el transporte, superan largamente esta cifra. Es la capacidad financiera del Estado la que está en cuestión, ante unas reivindicaciones que la propia presidenta reconoce que son "justas y legítimas". El parche estatal sólo es pomada suavizante para un problema de hondo contenido social. Un enfoque que va más allá de lo económico revela que las prioridades políticas también están planteadas con crudeza. En su discurso del pasado 21 de mayo, cuando fijó los grandes ejes de su Gobierno, Michelle Bachelet apenas dejó espacio para la reforma del injusto y desigual sistema educativo chileno. La vigente ley orgánica constitucional de Educación es una herencia envenenada de Pinochet, que al final de su mandato traspasó los colegios estatales a las administraciones municipales y sentó las bases para un modelo educativo concebido como un gran negocio, accesible sólo para los que pueden pagarlo.